domingo, 3 de enero de 2010

Sick of being on eternal holidays

El dos me despierto a las 15.00 teniendo un sueño estupendo y delirante que no voy a transcribir.
Es el día menos pretencioso en lo que va de año.
Me enfado porque yo encontré la pulsera dorada en la calle, y no B. Odio el falso atribucionísmo. Es injusto.
Todas las chicas llevamos fury coats y a todas nos encanta el perro del dueño de Supersonic, con su morro largo y caro y su inorgánica e igualmente cara cabeza.
Me cabreo porque no soporto a Auster y nunca seré capaz de leer Leviatán, ni siquiera por Maria.