Transcribo:
Tras las peleas, la fiesta años veinte llena de chicas con plumas en la cabeza, la música swing(?) en directo, los nuevos amigos, la nieve, los fuegos artificiales, el vestido nuevo de flores, y aún además, el mal humor, dormir en edredones separados y olvidarme de ver el ballet y los saltos de ski mientras pierdo el tiempo ya ni me acuerdo con qué... empezar el año me hace fuerte y optimista, y, hey! sólo tenía un poco de ansiedad al despertar.
Hemos decidido que el restaurante egipcio Horus es nuestro nuevo restaurante favorito. Los sofás y las alfombras están raídos y tienen agujeros (causados por las pipas de agua; que es lo que atrae a todo el mundo, y no su falafel), pero la comida es deliciosa y el camarero simpático. Y allí, justo allí, en esa suerte de lounge desastrado (frescos con avenidas de esfinges y propíleos incluido), me propongo que se acabaron las peleas. Que se acabaron, digo, que los músculos se contraen y da dolor de cabeza.
Las botas altas, sombrero, piel (sintética)... pero la falda no tan corta como la de Maria Schneider, a menos varios grados.
La nieve pidiendo asilo en mi calzado. A veces da un poco de agorafobia de blanco, y angustia de no poder caminar normal nunca jamás. Tenemos que sortear los fríos obstáculos y pisar sin garbo alguno hasta el Graefekiez para un latte deprisa y corriendo, antes de entrar en el cine.
Una noche que acabó temprano, até la bici en frente del Moviemento y me dirigí a ver Antichrist en la sesión de madrugada. Aún tendría que esperar unos quince minutos y tragarme mis ganas de encontrarme con B., aparte de correr el riesgo de sentirme sola y asustada en una sala en la que, con suerte, se sentarían otras tres personas. Lo pienso mejor y me hago un statement cinéfilo: sólo me quedaría esta noche si pasaran La Passion de Jeanne d'Arc.
Pero hoy, uno del uno, primer día que "vamos a las películas" juntos, sí que me quedo.
No podemos parar de hablar de ella desde que salimos. Me siento spritzig; el frío, burbujas interiores... todo eso.
F. se baña mientras yo me lavo los dientes. Hablamos de algo, de nuevo. Me viste con su ropa y parezco uno de los niños diabólicos de The Brood. Vemos The Darjeeling Limited sin caer cansados y dormidos.
Me encanta el nuevo año.