lunes, 4 de enero de 2010

Doesn't feel like sunday at all

Tres empieza más tarde de lo que debería, pero con una canción de Of Montreal que me encanta. Es la good morning song de alarma de F. La escuchamos al menos quince veces en snooze. Ninguno hace amago de levantarse. Tenemos que correr hasta el Eiszeit Kino en Kreuzberg, con mi típico mal humor de cuando no he comido. Hemos visto una barbaridad. Se llama Love exposure, una demencia japonesa de cuatro horas de duración. Necesito comida de verdad; vamos al sushi que me encanta en Kreuzberg, aunque sé que debería probar en otro. A la salida quiero comprar flores en la tienda de en frente, pero tienen poca variedad. Oh, el invierno... así que invierto ese dinero en dulces turcos a base de miel, pistacho y hojaldre.
Menos seis y hielo cubriéndome los zapatos. Declino una celebración de cumpleaños en Valentin Stüberl.
Intimidad. Leer mis notas. Empezar a prepararme psicológicamente para escribir al menos veinte emails mañana.
Se acabaron las vacaciones y me alegra.